El agua de mar como aliada contra la hipertensión, el colesterol y la diabetes

Los estudios realizados con agua de mar son conocidos desde hace mucho tiempo. Fue el griego Eurípides quien en su día ya dijo que “el agua de mar cura todos los males del hombre” y los estudios posteriores le han dado la razón.

Un estudio llevado a cabo en Taiwán por la China Medical University ha arrojado unos resultados más que relevantes ya que aseguran que el agua de mar posee la capacidad de regular la presión sanguínea y el nivel de lípidos en sangre.

La investigación se llevó a cabo durante ocho semanas con ratas hipertensas. Durante este periodo se observó que los concentrados con agua de mar disminuyeron la presión sistólica y diastólica de los animales. Entre otras cuestiones, se observó la acción preventiva sobre la aparición de la aterogénesis (depósito e infiltración de sustancias lipídicas en las paredes de las arterias de mediano y grueso calibre) en conejos hipercolesterolémicos. El agua de mar disminuyó de forma significativas los niveles de colesterol sérico, así como la acumulación de lípidos en los tejidos del hígado. Además, limitó las estrías grasas aórticas.

Los resultados obtenidos corroboran y profundizan en las conclusiones ya obtenidas en anteriores trabajos de los doctores Fu ZY, Hwang HS y Radhakrishnan G. El segundo de estos médicos, demostró en su día cómo esta acción estimulante del agua de mar también tiene como consecuencia una acción reguladora sobre la diabetes mellitus tipo-2 y la obesidad.

En sus estudios, estos doctores postulan que el agua de mar podría usarse potencialmente como agua potable, ya que modula la presión de la sangre, reduce los lípidos y previene la aterogénesis.