Sustituye la sal de tu dieta por agua de mar

Tras la elaboración de distintos platos con nuestra querida agua de mar hemos notado que, al incorporar el agua de mar al preparado cotidiano de nuestros alimentos, nuestro paladar ha sido sorprendido por una inesperada gama de sabores, además que, al eliminar la sal de nuestra dieta dejamos de lado, también, los efectos negativos que ésta tienen para nuestra salud.

Usar agua de mar para la elaboración gastronómica no es simplemente salar, sino que al hacer este simple gesto estamos dotando a nuestro plato de una cantidad muy grande de minerales que realizan infinidad de funciones en nuestro organismo.

Algunos ejemplos que fácil aplicación son, por ejemplo, lavar la lechuga de una ensalada con agua de mar hipertónica (pura), preparar las verduras hervidas en agua de mar (o al vapor), o incluso preparar pan, pizzas, cocinar carnes y verduras al horno, hacer pasta, etc.